R U N N E R

DIARIO DE UNA RUNNER

15 de abril. Volver a empezar
 
Captura de pantalla 2014-04-15 a la(s) 18.55.53

Es muy maja la pierna, verdad? Yo una vez me lesioné el Peroneo. El soleo es otro de los que también quiere fastidiarse cada vez que puede.

Yo ya sé que el año empezó hace cuatro meses, pero en muchos aspectos de mi vida, acaba de hacerlo.

Empecé con mal pie, y casi literalmente, porque lo hice con una lesión en el psoas. Una sobrecarga habitual que podía haber sido cosa de una semana se complicó cuando sufrí un golpe en la cadera provocando que la sobrecarga se convirtiera en lesión. Yo no tenía ni idea de anatomía, pero cuando empiezas a correr, es una de las cosas que acabas sabiendo. Por ejemplo yo pensaba que lo que hay debajo de la rodilla, así, en su totalidad es el gemelo. Pues no, hay mogollón de músculos ahí, y cada uno se sobrecarga o desgarra según lo que estés haciendo, lo poco o mucho que estires y la mala suerte que tengas.

 

 

El Psoas ese músculo tan rebonico que va desde la ciática hasta la ingle. Da grima, lo sé.

El Psoas ese músculo tan rebonico que va desde la columna vertebral hasta la ingle. Da grima, lo sé.

 

 

Primero pensé que no sería más que un par de semanas, como la primera vez que me lesioné. Pero  por lo visto el Psoas es un  músculo complicado de curar, y más si eres una persona nerviosa con ganas de moverte todo el día como yo. Pero si quería mejorar, tenía que parar. Y paré.

He estado más de dos meses sin correr.

Me he perdido Bombers.

He perdido tono, fuerza y resistencia.

He perdido un poco la cabeza en el camino.

He padecido el síndrome de abstinencia más grande de toda mi vida.

 

Pero también he mejorado.

Ha sido lento, he tenido que cuidarme seriamente, compaginar el reposo de la pierna con otros ejercicios para fortalecer otras zonas, he tenido paciencia y calma y hoy, por fin, mi querida fisio me ha dicho que mañana puedo empezar a trotar. 10 minutos, lento, sin cuestas… Bueno, poco a poco, no?

Lo peor ha sido no poder correr Bombers en Barcelona. Una carrera que me apetecía especialmente ya que hace una año fue la primera en que corrí 10 km por primera vez,  y en la que quería volver a probarme después de San Silvestre en fin de año. Esa vez fue la última vez que corrí fuerte, que corrí rápido, que corrí 10 km a 5, 15, que me superé, que sentí que volaba corriendo…

Lo mejor es que hoy estoy feliz.

Vuelvo a empezar, pero no tiene porqué ser malo. Dicen que el cuerpo tiene memoria. Tendré que comprobarlo.

Ya os iré contando qué es lo que recuerda. Y espero que sea mucho, porque hemos vivido cosas increíbles.

 

 

 
10 de enero. Acercándome al año

Rebeca se ha unido, está empezando. Alterna correr y andar, y es inevitable pensar que hace un año yo era ella, y lo difícil que fue aquel comienzo. La emoción de avanzar, de mejorar, de trabajar en un aspecto de mi vida en el que puedo evaluar mi progreso, tenerlo a mano, ver que me transformo, que mejoro, que me supero. Soy otra persona. Pablo, mi entrenador, lo sabe. Sonia, que me animó a correr por primera vez no dejó que me rindiera en la media maratón de San Francisco. Iba unos pasos por delante de mí y cuando yo pensaba que no podía más recordé el viaje hasta Canadá (porque tras dos conexiones perdidas acabamos durmiendo en Vancouver) cuando nos pusimos a hablar con un desconocido sobre la importancia de inspirar a otras personas, y como siempre, en las partes más duras yo quería abandonar, quería ir más lento, tenía miedo de quedarme sin energía para llegar a la meta, pero no podía parar de repetirme que tenía que hacerlo por ella, tenía que sentirse orgullosa de mí, pero sobre todo, tenía que sentirme orgullosa de mi misma. Yo era mi propia inspiración. ¿Me había sucedido esto antes?

Captura de pantalla 2013-11-02 a la(s) 12.29.32

San Francisco fue alucinante. Superar un reto en una ciudad tan mágica ayuda, no lo voy a negar. Creo que buscarse un lugar estimulante es algo bueno a la hora de superar un reto tan grande. Jamás he tenido que correr cuestas tan inclinadas durante tanto tiempo, pero saber que estaba corriendo por esas calles que tantas veces había visto en películas me llenaba de alegría, tal cual, alegría y felicidad. Las seis de la mañana, el jet lag, los desayunos de huevos revueltos, tortitas y beicon, 40.000 mujeres corriendo, el color turquesa, la medalla esperándonos, los 21 km bajo nuestros pies, volar, reptar y llorar muertas de frío y emoción. Lo hicimos. Por segunda vez, lo hicimos, Sonia, llegamos a la meta, esa preciosa meta donde señores de traje nos esperaban de rodillas, corrimos durante 2 horas y 13 minutos, mejoramos 10 minutos nuestra anterior marca, y no le tuvimos miedo a las cuestas. Lo hicimos, amiga. Lo hice por ti y lo hice por mí. Lo hicimos.

Aquí os dejo los tiempos de la media maratón de LONDRES (sept) y SAN FRANCISCO (octubre)

Captura de pantalla 2013-11-02 a la(s) 12.30.35Captura de pantalla 2013-11-02 a la(s) 12.59.37

 
13 de octubre. Batiendo récords

Queda exactamente una semana para la Media Maratón de San Francisco.

Entre los entrenamientos programados, decidí hacer una carrera de 10 km para chequear mi estado físico. Cuando ya llevas unos meses entrenando, puedes comprobar cómo el tipo de entrenamiento varía en función de la distancia que te propongas correr. No tiene nada que ver prepararse un 5.000, que un 10.000 que una media o una maratón.

Yo no sabía nada de eso cuando empecé. Y tampoco pensé que habría mucha diferencia y que una vez te pones, te pones y vas hacia delante… Pero no es así.

Uno tiene que conocerse muy bien y saber dónde puede dar lo mejor de si mismo. Creo que en cada distancia uno puede retarse con un parámetro distinto y eso es otra de las cosas que me gusta de correr.

Mi objetivo estaba puesto en los 21 km que tengo que correr el domingo que viene, por eso no tenía muy claro cómo respondería mi cuerpo a una carrera de 10 km. Pero una de las cosas que también aprendes mientras entrenas es que aunque estés enfocando tus entrenamientos en un tipo de carrera con una distancia y una intensidad concreta, todo tu cuerpo mejora y se pone cada vez más en forma para cualquier tipo de reto que te pongas.

Y eso ha sido lo que ha sucedido hoy.

Recordaba perfectamente la hora justa que tardé en hacer mis primeros 10.000. Aquel primer #reto_Z que con tanto esfuerzo preparé durante los primeros meses de mi vida como corredora. Al empezar a correr hoy, mi objetivo era hacerlo en unos minutos menos de una hora. Empecé a correr ágil y fuerte, bajando el ritmo en las cuestas, apretando en las bajadas, controlando la respiración y persiguiendo casi sin querer al chico que llevaba la marca con el tiempo “55 minutos”. Veía tan sólo el globo sobresaliendo entre los corredores a unos 100 metros de mi. Aparecía y desaparecía, se alejaba y a veces conseguía acercarme, pero nunca superarlo. Tenía la sensación de que era una competición entre ese globo y yo y tenía que ganarle. Últimas energías en el tramo final y pisé la linea de meta a tan sólo unos metros por delante de él. Suficiente. Parando reloj. 54. 27 minutos.

Atrás quedo aquella marca del 20 abril, aquella primera carrera que hizo que me enganchara en esto de correr. Aquel momento fue así.

Imagen 9

Imagen 10

Esta vez, el recorrido era más duro, había más cuestas, sin contar con la ayuda extra que fue correr en Barcelona a nivel del mar… Y aún así, corrí a una media de 5,27 min/km, mejoré mi marca en los 5.000 haciéndola en 26,24 minutos e hice mi kilómetro más rápido a 4,44 min/km.

Imagen 13 Imagen 12

Queda mucho y sé que esto apenas es el comienzo, pero está siendo agradable descubrir de lo que es capaz mi cuerpo con esfuerzo y constancia.

Pero, sobre todo, lo que más me emociona, es no saber a dónde será capaz de llegar.

 
19 de septiembre. Yo una vez corrí media maratón.

1236222_438590316253903_1125007318_nHace 7 meses no podía estar más de 1 minuto corriendo sin pensar que estaba viviendo una experiencia cercana a la muerte.

Hace 3 meses pensaba que correr 10km era posible, pero que atreverse con 21 era una locura impensable.

Pero hace 10 días pensé que lo mejor de los miedos es dejarlos atrás, así que corrí durante 2 horas y veinte minutos hasta conseguirlo.

Después de un mes con la lesión del gemelo intenté ser realista y fijé mi objetivo en llegar viva a la meta, así que a pesar del empujón natural de la multitud intenté concentrarme en hacer los 21 km a un ritmo que me permitiera sobrevivir y no dejarme llevar demasiado por las ganas de llegar. Y eso hice. Escuché a mi cuerpo, analicé los dolores y molestias que iba teniendo, mantuve el ritmo y la primera hora pasó sin darme cuenta.

A partir de la hora y diez, cruzando el puerto, con una brisa fresca, una temperatura ideal y  la música sonando a todo volumen por las calles de Londres, me di cuenta de que nunca antes había corrido más de 11 kilómetros  y que empezaba a estar en territorio desconocido.

1002207_438085886304346_1597046641_n

Y fue genial.

La sensación de estar superando un reto es tan potente que me permitió mejorar el ritmo en los siguientes kilómetros. Concentrada, con un objetivo claro y analizando cada reacción de mi cuerpo, seguí corriendo sin parar.

Cuando tan sólo quedaban 3 km para la meta,  un subidón de energía me ayudó a subir uno de los peores kilómetros de toda la media. Una cuesta interminable donde corredores a mi lado paraban y andaban, llorando frustrados por el dolor y el esfuerzo. Quería parar. Una parte de mi quería irse a mi casa, darse un baño caliente y no seguir corriendo, pero en lugar de eso, puse un pie delante del otro, sacaba una fuerza escondida y ponía el otro y después otro y otro más.

No hay nada más bonito que ver una meta al final de una cuesta como la que tuvimos que subir. No hay nada mejor que avanzar hacia ella cansada, con las piernas pesando como bloques de cemento,  pero alegre, sabiendo que lo estás haciendo. Es emocionante escuchar los aplausos de los amigos de otros corredores. Sabes que no son tuyos y sin embargo, funcionan, animan y emocionan como si gritaran tu nombre.

Y después, cruzas la meta, quieres parar pero tu cuerpo sigue avanzando, entre unas lágrimas saltadas y un pulso descontrolado por la emoción.

Fue increíble. 

No hubo dolor, ni ganas reales de abandonar, ni fatiga o malestar.

Pero sí que me encontré con una energía desconocida y unas ganas tremendas de mejorar marca.

Así que habrá que buscar un nuevo objetivo…

Serán las cuestas de San Francisco tan grandes como dicen?

Sólo hay una manera de averiguarlo

Captura de pantalla 2013-09-16 a la(s) 16.07.12

half marathon – 21 km – san francisco . 20 octubre 2013

 
1 de septiembre. No siempre se puede

Recuerdo el mes de Julio como uno en los que más fuerte y en forma me he sentido, series de 1km a 4min/km, ritmos de 5 km, entrenamientos largos de más de una hora… Todo iba perfecto para mi preparación para la Media Maratón, y digo iba, porque a finales de julio una sobrecarga en el peroneo que ignoré acabó convirtiéndose en algo más.

Hay opciones para cuando esto pasa. Se puede hacer bicicleta estática, correr en el agua… Así que mi mes de agosto se estaba basando en eso hasta que una buena mañana amanecí con una tortícolis que me estuvo sin poder girar la cabeza 4 días y sin poder hacer mucho más.

Esa semana pensaba, venga, qué, ahora qué, qué más me va a pasar… Y es que lo peor de haberme acostumbrado a correr cada día es no poder salir a correr cada día.  Lo bueno, es que he cuidado mi cuerpo y mi mente (sobre todo ésta última ha sido la que más ha sufrido el síndrome de abstinencia) durante este mes para poder seguir entrenando aunque sin salir a la calle. Correr en el agua, entrenamientos combinados de elíptica, bici, andar, trotar, natación… junto con los masajes semanales, las cremas, la aplicación de calor seco… han hecho que este mes haya sido menos duro y sobre todo, la recuperación haya sido buena y me mantenga en forma.

A una semana de la Media Maratón en Londres las posibilidades de hacer una marca interesante han desaparecido. Significa eso que me he rendido? En absoluto. Lo importante es no parar, seguir, conocer los límites, saber que esto ni acaba ni empieza aquí, si no que es un camino mucho más largo y sobre todo,  ponerse metas realistas e ir a por ellas.

 
 
13 de julio 2013. Challenge accepted

imageLa imagen de aquel primer día en el que apenas fui capaz de correr 3 km se mantiene firme y clara en mi cabeza como si fuera ayer. Recuerdo que al pensar en los 10km imaginaba que los haría alterando el correr y el andar puesto que me parecía imposible poder estar una hora seguida sin pararme.

Ahora, cuando corro esos mismos 10 kilómetros en un día de entrenamiento suave sonrío, me distancio y me veo corriendo desde fuera y me dan ganas de decirme “ves, aquí estás, pudiste con ello y ahora quieres más”. Y en ese mismo momento me digo, “si fueras a correr media maratón, no llevarías ni la mitad del recorrido” y otra voz en mi cabeza, procedente de algún lugar que aún no identifico me dice “reto aceptado“.

 
 
17 de junio 2013. Supera un reto, piensa en el siguiente

Tras Bombers siguieron los entrenamientos. Con ellos, La Carrera de la Mujer y sus preciosos 7 kilómetros por el centro de Madrid. 7 kilómetros entre una marea rosa que veía amanecer entre las cuestas. Fuerte y con energía crucé la meta a 5.21 en una de las mejores carreras hasta la fecha.

Desde entonces he seguido entrenando (a veces no tanto como quisiera, debido a viajes, molestias, falta de tiempo) y pensando en cual sería el paso a seguir.

Todavía no puedo desvelarlo, pero lo que sí puedo hacer es resumir lo que han sido estos meses de entreno y esfuerzo con este video realizado por NYSUfilms

 
22 de abril 2013. El día de la carrera

Ayer sonó el despertador a las 8 menos cuarto de la mañana. Bajé a desayunar, volví a la habitación y mientras me duchaba pensaba en que lo que de verdad ha cambiado el Running en mi vida, ha sido la constancia y la fuerza de voluntad que voy desarrollando. Por el tipo de vida que tengo encontrar una rutina es complicado, siempre hay algo amenazando con romperla y sin embargo, desde que salgo a correr hace dos meses y poco, nunca he abandonado un entrenamiento porque lloviera, hiciera mucho frío o nevara. Me propuse llegar hasta aquí con lo que eso conllevara y hasta allí he llegado, hasta una meta que se parece más a una línea de salida desde la que empezar a cuidar mi cuerpo y mi cabeza.

Porque si algo he aprendido con el Running es que la relación mente-cuerpo es alucinante. Desde el momento previo en el que tienes que decirte “vamos, nena, sal a correr no seas vaga, no te quedes en casa” y tu cuerpo responde, hasta cuando estás sintiendo la tierra bajo tus pies votando y todo tu cuerpo impulsándote un paso más y lo único que puedes pensar es en no ahogarte y convences a tu cuerpo de que no hay dolor, no hay cansancio, no hay metros. Pero lo que más me ha fascinado es que después de correr noto una relajación corporal evidente, pero sobre todo, mental, como un ReStart en mi cerebro que me hace funcionar y dormir mejor.

Cuando empecé a correr me pregunté qué sentiría el día de la carrera, qué pensaría durante esos 10.000 inacabables metros… Fue sorprendente ver como durante los 7 primeros no pensé en nada, sólo respiraba, miraba mi pulsómetro, controlaba mi velocidad… Si algo he aprendido corriendo es a dosificarme, guardar energía para el final y durante 8 kilómetros sentí como mi cuerpo respondía felizmente a estos meses de entreno. Oía la gente a mi alrededor y sentía la fuerza del momento, otra zancada, concéntrate en la respiración, en tus pies, los hombros relajados, un paso más y 2 km para el final.

Me da pena porque me sentía fuerte y con energía. Había guardado para el momento final y justo ahí tuve uno de mis famosos ataques de flato que me hizo perder un kilómetro en el que bajé el ritmo sin remedio. Durante ese kilómetro me decía, venga, ya está, lo has hecho genial hasta aquí, no pasa nada, intenta no pararte, vamos… Pero conforme sentía mi cuerpo rendirse ante el dolor más me oía decir has llegado hasta aquí y puedes más, tienes energía, no hay flato, no hay dolor, no hay nada, llevas entrenando dos meses para esto y lo vas a hacer, Y fue ahí cuando mi cuerpo me escuchó y empezó a acelerar, el dolor no tuvo más remedio que esconderse y logré hacer el último kilómetro más rápido de toda la carrera. Crucé la meta a 4.47 en una hora un segundo exactos.

Creo que todas las personas deberían correr una carrera alguna vez en su vida. De 5 km, de 10… Lo que se sientan preparados. Si yo he podido, sé que cualquiera puede. La satisfacción de mejorar día a día, de seguir aún cuando no puedes más, sentir la energía de una masa que se mueve al mismo ritmo que tú por las calles del centro de una ciudad preciosa esperando a que las recorras genera una sensación tan poderosa y aporta tanta energía que no se parece a nada que haya experimentado antes.

Entiendo ahora a aquellos que me dijeron “¿empiezas a correr?, cuidado que engancha”

19 de abril 2013

Los días previos empiezo a ponerme nerviosa. Puedo imaginar la música, la cantidad de gente respirando cerca de mi,  la concentración… Tengo ganas. Es una experiencia completamente nueva en mi vida.
Habrá más de 20.000 personas a mi alrededor, pero en el fondo, la única que importa, soy yo misma. Competir contra una misma.

 
1 de abril 2013

Se acerca la carrera.

 
 
 
24 de marzo 2013

El pasado 7 tuve mi primera experiencia como corredora. 5 km, más de 250 personas y a correr. Para mi fue un test, ver hasta donde podía llegar y si conseguía hacer los 5km sin pararme ya sería bastante, no esperaba conseguir acabarla con tanta energía, tan buen humor y esa sensación de fuerza dentro.

La verdad es que la experiencia de correr se parece a la subirse a un escenario, con la diferencia de que aquí estás totalmente solo y el esfuerzo, la superación es contigo mismo. Creo que por eso me está gustando tanto, contra todo pronóstico.

Cuando empecé sólo podía correr un km y andar otro.  Ahora consigo hacer casi 7km, estoy mejorando mi ritmo y ya puedo hacer entrenamientos a un ritmo de menos de 6. Para mí, es todo un logro y me encanta ver cómo en un mes los resultados se notan tanto.

Es una pena, porque siento que con un mes más de entrenamiento habría logrado llegar a los 55 minutos. Ahora me conformo con quedarme cerca de la hora.

 
 
5 de marzo 2013

Hoy será mi 8º día de entrenamiento.

Desde que empecé hace algunas semanas hasta ahora puedo notar que mejoro poco a poco. Es duro pero también satisfactorio notar como tu cuerpo se pone firme, como tus elevadas pulsaciones se van controlando, como los primeros 5 minutos cada vez cuestan menos y sobre todo, como  durante la carrera experimentas distintos tipos de sensaciones, cada vez menos angustiosas.

Correr te pone en alerta. Yo siento a mi cuerpo gritarme “pero qué estoy haciendo”, lo noto y lo ignoro, porque hace unos meses estaría tirado en el sofá de casa y ahora lo tengo corriendo bajo la lluvia, de noche o a 3 grados. Poco a poco se queja menos y cuando al día siguiente noto las piernas en tensión lo que el cuerpo me dice es bien distinto, de alguna manera, lo noto sonreír.

Todavía tengo el pulso elevado y me ahogo y hay momentos que creo que moriré así, intentando correr, pero el saber que tengo un objetivo y sobre todo, el poder comprobar como en poco tiempo y con dedicación y constancia se consiguen grandes logros lo que hace que me motive cada vez más.

El jueves me voy a Barcelona para correr en Nike Flyknit Experience Hub. Una manera distinta de entrenar y sobre todo, conocer a otras personas como yo, que me pueden enseñar y con las que divertirme corriendo.

 
 
 
20 de febrero 2013. Todo es empezar

Una vez le oí decir a Mireia Belmonte que se ponía retos complicados en deportes que no había practicado nunca para así cuando tenía que enfrentarse a una competición en lo suyo no le pareciera tanto.

Fueron unas palabras muy inspiradoras y pensé que era bueno ponerse retos alejados de tu profesión para que en pequeños momentos de debilidad recordarse a una misma que fue la que consiguió subir una montaña, correr una maratón o saltar en paracaídas.

Por eso y también alentada por Miquel Sospedra, mi bajista, intenté ponerme a correr. Es verdad que elegía malos días y que al no tener ni idea de cómo empezar me cansaba rápidamente y lo dejaba al poco tiempo.

He estado pensando en los últimos meses que si lo hago, lo hago bien, por eso estoy instruyéndome y aprendiendo a correr bien, para mejorar mi corazón y mi forma física y por supuesto, me he puesto un primer reto: Correr la carrera de Bomberos de 10 kilómetros el próximo 21 de abril en Barcelona en menos de 55 minutos.

Para algunos será un reto fácil, para otros será una tontería. Para mi, es algo serio que me apetece hacer y para lo que voy a dedicar mucho tiempo a prepararme.

Compartiré con vosotros mi experiencia, para que aquellos que quieran unirse, puedan compartirla también conmigo.

Gracias por seguir ahí.

  1. Raul Gacel

    Hace ya 2 años que dejè de fumar, y lo dejè para eso, para correr, 8 meses despues de dejar de fumar completè el Medio Maraton de Madrid ¡y con 14 kilos menos!, la carrera de fondo te aclara la mente y la despeja ¡ las ideas que pueden salir de esa cabecita tuya despuès de una tirada larga! Las metas, los limites los pones tù. Animo.

  2. Irene López (@irenelopez88)

    Qué bien Zahara, me alegro un montón! Sigue así, poco a poco y siendo constante, ya verás como irás alcanzando poquito a poco tus metas. Es que hacer deporte tiene grandes beneficios, además ya verás lo notarás en tus conciertos a la hora de cantar, podrás hacer el pino, piruetas y muchas cosas más, superando a Bisbal! y acabarás como una rosa. Seguro que lo irás notando al finalizar la canción de “mariposas” jajaja.

    Yo la verdad echo de menos hacer el deporte que hacía antes. A ver si acaba el infierno este de las oposiciones pronto y en verano empiezo a retomarlo a tope. Nos vemos pronto! muak!

  3. Raquel (@nomeseas)

    hooooli z, te escribo para darte las gracias por despertar en mí el interés en empezar a correr (y de paso dejar de fumar!). ahora lo utópico de la cuestión es ponerse, creo que no tengo fuerza de voluntad suficiente.
    estoy segura de que muchos te agradeceríamos una entrada con recomendaciones y consejos para empezar, que intuyo es lo más complicado, así que si te ves con ganas y con un rato libre, tú no te cortes mujer
    #zetacoach #aprendeacorrerconzahara #prayformyheart #correaquícorreallámotívamemotívame

  4. Runner.

    No sabes lo motivador que ha sido leer este blog hoy que he decidido ponerme a entrenar de una vez por todas en serio para lograr bajar de los 55 minutos en 10 kilómetros, motivada también por ti por tu marca de esta mañana. Ejemplo a seguir desde luego, espero llegar tan lejos corriendo como tú y conseguir en abril terminar mi primera media maraton. Gracias!!!

    Atentamente, otra runner.

    • laparejatoxica

      ole!! qué emoción leerte.
      la verdad, lo que me cuentas, me motiva de la misma manera a mi. A seguir, a intentar dar lo mejor, a no parar. Gracias por tus palabras y mucho ánimo en lo que te propongas!

  5. María

    Hola. Yo también empecé a correr hace dos meses y estoy en los 7 km con una marca de 48 minutos muy cómoda. Leyéndote me han dado ganas de tomármelo un poco más en serio y de ponerme algún reto. Creo que por marzo es la media maratón de Murcia, mi ciudad, así que ésa puede ser una buena oportunidad. Por cierto, yo corro con “la pareja tóxica” como banda sonora jaja que alterno con Imagine Dragons, MissCaffeina y Love of Lesbian, un “variadito” que nunca sé por donde va a salir.
    Gracias por compartir tu experiencia como runner.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s